lunes, 22 de septiembre de 2008

Érase una vez

/- En construcción
Una facultad de ingeniería, dos jóvenes estudiantes con corazones aún más jóvenes que lo que su edad representaba. Con sueños tan grandes como su ímpetu les permitía.
Las conquistas...
En aquellas épocas fue el TLC con EE.UU el que acondicionó nuestros coqueteos(debates, para nuestra relación), su paso glorioso por una universidad privada le había dado los conocimientos y argumentos como para ponerse de el otro lado, que al termino del proceso que habiamos vivido en la UNI cada uno por su lado ,parecía una herejía, pero creo que en el fondo fue lo que más influyo en que mis siguientes días no terminaran sin buscarlo o pensarlo.Hasta lo que veo hoy creo que es lo más trascendental que ha logrado ese dichoso tratado, y, aunque al final no fue con los argumentos que utilice, se demostro la inutilidad y negatividad que ese declaración de dependencia provoca, ¡Gané!...
....
*_*Las Batallas...
Errores por aquí, mentiras por allá...
Episodios que nutrirían cualquier serie de televisión siempre y cuando esta no requiera de un final feliz...
Comienzo a escribir recién hasta ahora, porque al fin lo puedo hacer con cierta dosis de objetividad y sin mojar las teclas con un franco llanto que fue cambiando de móvil en todo este tiempo alternando: alegría, tristeza, nostalgia, rabia, réncor y algo más, o mezclandolas en un instante. Recien hoy después de tantas tertulias, cafés y discursos puedo pronunciarme en torno a este largo sueño, y lo hago porque de él aprendí que es bueno contar los sueños, y , sobre todo porque tengo la certeza de que algún día la historia me lo reclamará.

Este episodio me golpeó, pero también me sirvió para darme cuenta, de que yo no era la sabelotodo; que quinceañera reprendía a sus amigas icuando agobiadas venían en busca de la nota de cordura que supuestamente yo les daría. No... era aún más frágil pues me había negado a prepararme en la práctica de aquellas lides, por considerarlas bizantinas y superficiales y para responderles sólo ajustaba "mi fórmula" para no sufrir según el caso lo requería. Pero pocas veces me detenía ha escucharlas, gran error... "crecí" sin aprender de esas experiencias, creí que la inteligencia me haría invulnerable, aún era dogmática ante la teoría de las inteligencias múltiples.
*_* La resistencia....
Nunca me dí por enterada de que existía un estándar universal femenino que normaba él NO cómo primera respuesta a cualquier requerimiento masculino; intentando amordazar a los deseos y/o el corazón que delatoras dibujaran el sí con cada movimiento y mirada .No valore que muchas lágrimas de mujeres habían inundado ya las sábanas en la formulación y comprobación de éste axioma que nos recuerda que nadie esta conforme con lo que tiene y que como dice algún recordado amigo mío, los hombres somos masoquistas, sino nos hacen sufrir no valoramos lo que tenemos. Vaya, lástima que yo soy una rebelde, y esa norma me invita al desacato.
El ocaso...
No supe decir adiós, y permití que golpeará mi espíritu, con vacías caricias al cuerpo. Manteniendome al borde del abismo, jugando, como le gusta, con mis temores con mis inseguridades... por algo que no puedo llamar más que como Cobardía.
Dejandome descarnizada y desalmada.

Tal vez fueron mis 17 aunque lo dudo, en esas épocas era la plebeya elegida para ser reina, y cada día de experiencia resultaba un viaje gratuito y sin escalas al paraíso
Tal vez los 18, esos si pueden ser las crisis familiares que obnubilaron mi corazón y mi razón coincidieron con el inoportuno ingreso desestabilizante.
Tal vez mis 19 + sus 22, 41 es un primo nada armonioso,
Tal vez fue esto o mucho más, o tal vez fue que ya no era nada
Tal vez
pero fue lo mejor.

escribiéndose...tramos sueltos, una historia ...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Aún no sé tu historia completa, pero tengo que decirte que aún quedamos varias que desobedecemos esa ley, y lloramos igual, es la forma que elegimos para vivir.